Viernes 12 de septiembre de 2003, Iggy ha vuelto
Los Paniks,
escenario San Miguel, 17:30
La acción en el escenario comenzó con 3 grupos
locales que se ganaron su presencia en el festival a través
de un concurso de maquetas convocado la organización.
Los bilbainos Paniks comenzaron con su formación habitual
apoyada por un saxofonista que sin ninguna duda, después
de haberles visto sin él, les hizo ganar muchos enteros.
Su propuesta como ya hemos comentado antes (ver concierto
de The Forty Fives) se basa en el garage y el rockn’roll
de personajes como Billy Childish o Alex Chilton y lo interpretaron
con la garra que estos géneros necesitan a pesar de
que no les favorecía nada actuar en un escenario tan
grande.
La Secta,
escenario San Miguel,18:45
Tras perdernos a Zein? para echar un vistazo a los puestos
que a aquella hora ya estaban montados, acudimos de nuevo
al escenario San Miguel para ver a La Secta, el veterano grupo
vasco se presentaba con un ep recientemente editado y, según
los que ya los habían visto, en un gran estado de forma.
Su actuación efectivamente corroboró aquellas
afirmaciones y demostró que La Secta sigue siendo hoy
por hoy un referente en el panorama nacional, una máquina
de RnR que ha sabido alimentarse de lo mejor de las diferentes
escuelas australianas y americanas, sin embargo al igual que
con los Paniks me pareció que aquel no era el escenario
más adecuado para ellos.
Jason Ringerberg
& the Nashville All Stars, escenario Azkena, 19:15
El concierto de Jason Ringenberg & the Nashville Allstars
era uno de los más esperados pero el sonido del escenario
Azkena no acompañó en absoluto al que fuera
líder de Jason & the Scorchers, aunque no eso no
impidió en absoluto la fiesta entre el público
que siguió con pasión las evoluciones de Jason
en el escenario, donde se entregó totalmente. Su mezcla
de country, honky tonk, rockabilly y RnR se vio un poco empañada
por un sonido en el que los bajos retumbaron muchísimo
y distorsionaron completamente el sonido.
Ben Vaughn
Combo, escenario San Miguel, 20:00
A continuación asistimos a uno de los mejores conciertos
del festival, el que nos ofreció Ben Vaughn con su
Ben Vaughn Combo. El suyo fue un despliegue de clase y buen
gusto acompañado por una gran banda en la que destacó
el teclista tanto por su buena labor como por su sentido del
humor, fue uno de los conciertos más clásicos
del festival, tranquilo en ocasiones, divertido siempre y
hasta bonito. Su último tema, “My first rockn’roll
band” es uno de los recuerdos que tengo más frescos
del festival. Muy grande.
The Jayhawks,
escenario Azkena, 20:45
Ya con un mejor sonido que su antecesor en ese escenario,
el americano Jason Ringenberg y sus Nashville All Stars, salieron
al escenario de Mendizabala los Jayhawks
de Gary Louris.
Fue una actuación variada, que se alargó algo
más que las que habíamos visto antes en este
festival, pero muy lograda y muy emotiva. Con un lleno absoluto
de público (incluso teniendo en cuenta que una parte
muy importante de la audiencia ya estaba esperando a los Cramps
en el otro escenario), y una gran entrega por parte de la
banda americana se desarrolló un concierto en el que
la banda nos obsequió con lo mejor de su discografía
de todas las épocas, con una gran abundancia de medios
tiempos, cosa que no hizo que el público perdiera atención
ante un directo de considerable duración como este.
Más suelto que en otras ocasiones estuvo Gary Louris,
muy relajado, aprovechando la mejora del sonido ya esas alturas
de la noche, con una voz nítida, casi perfecta que
hizo que su público disfrutase boquiabierto de uno
de los mejores conciertos que pudimos ver en el Azkena Rock
Festival de este año.
A medio camino entre el rock más tradicional y el country,
con un toque bastante más pop para los temas de su
más reciente discografía, el concierto transcurrió
entre los brillos de la voz de Louris y la veteranía
instrumental de su banda, dejando ya listo el ambiente para
pasar a palabras mayores.
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