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En enero de este año, Brian Wilson encarga a Darian Sahanaja, líder de The Wondermints, banda que le ha acompañado en todos sus conciertos desde 1999 incluyendo la extraordinaria gira “Pet Sounds” por Inglaterra en 2002, que recupere las cintas supervivientes ( muchas de ellas fueron perdidas o destruidas ) de las grabaciones de “Smile” en orden de presentar en directo su ansiado proyecto tal y como fue concebido. Van Dyke Parks responde, asimismo, al llamamiento de Brian y los tres se disponen a trabajar en un sueño musical interrumpido hace 37 años que hubiera asentado definitivamente tal y como merecían a los Beach Boys en el olimpo del rock and roll. Parece que el acto de justicia poética anunciado al principio de este artículo va a cumplirse de forma inminente...


22 de febrero. 19:30 h. Royal Festival Hall, Londres.
Se levanta el telón y en el extremo derecho del escenario aparecen agrupados en círculo The Wondermints, comandados por Darian Sahanaja ( teclados, xilófono, voces ) y Nick Walusko ( guitarra, voces ), en torno a Brian Wilson y en un impecable formato acústico, en medio de continuos guiños y complicidades propios de una genuina beach party, comienzan a desgranar emotivas lecturas de inmortales temas como “Surfer Girl” o “In My Room” al igual que canciones más recientes de su carrera en solitario como “Keep An Eye On Summer” para pasar luego la banda, integrada al completo por ocho miembros más ( todos ellos excelentes multiinstrumentistas ), a interpretar joyas del cancionero de los Chicos de la Playa como “California Girls” o “Sloop John B.” y “God Only Knows” ( estas dos últimas tocadas de forma conjunta en idéntico orden secuencial a como aparecen en el disco “Pet Sounds” ). Tras un pequeño descanso, la banda regresa para interpretar el disco “Smile” en su totalidad y comprendemos tanto como tenía razón Brian Wilson sobre que era un disco demasiado avanzado para su época ( ¡lo es incluso para la nuestra! ) como que nos encontramos ante un singular genio en constante evolución capaz de recuperar un proyecto aparcado – pero no abandonado – hace 37 años pero que ha estado madurando en su mente como una buena y vieja botella de vino. Sin haber tenido la oportunidad de profundizar con un mayor calado en todo el vasto proyecto que constituye “Smile” salvo en esta audición en directo – al igual que todo el público asistente – cabe decir que la primera parte del disco está estructurada en torno a “Heroes And Villains” mientras que la segunda gira en torno a “Good Vibrations” unidas ambas por ese canto épico a la California mítica de los primeros discos de los Beach Boys que es “Surf´s Up” y la suite “The Elements” en la que cobra gran importancia el fondo del escenario dividido en cuatro partes sobre los que se proyecta un elaborado juego de luces como alegoría a cada uno de los cuatro elementos, siendo el punto culminante la canción “Fire” en la que el escenario se inundó de color rojo y en la que el cuarteto de cuerda encargado de dar vida a la visión musical de Brian Wilson se atavió con los cascos rojos de bomberos de los que hemos hablado anteriormente. Sin embargo, el culmen de “Smile” es, sin duda, “Good Vibrations”, una de las mejores canciones de toda la década de los 60 ( lo que equivale a decir de casi toda la historia de la música ), que fue interpretada por Wilson con total devoción, contagiándonos de “buenas vibraciones” a todos los asistentes. Después de otro breve descanso, Brian y los suyos volvieron a la carga con “Do It Again” – con un invitado de lujo como Van Dyke Parks tocando la pandereta – y otros clásicos de los Beach Boys como “Help Me Rhonda”, “I Get Around”, “Fun, Fun, Fun”, “Barbara – Ann” o “Surfin´U.S.A.” que todo el teatro coreó de pie y con una entrega absoluta hacia el talento de una de las personas cuya música ha hecho más felices a incontables personas y generaciones desde los dorados sixties. Tras retirarse del escenario por tercera vez, Brian Wilson regresó para ofrecernos la bella balada “Love & Mercy”, una pequeña joya de su primer disco en solitario del año 1988, cuya letra en la que apela a la capacidad de perdonar que todos llevamos dentro de nosotros puede reinterpretarse a la luz de los trágicos hechos acaecidos el 11-09-2001 y que seguramente habrán movido a Wilson a ofrecerla como coda en sus últimos conciertos. En suma, es difícil tratar de plasmar la emoción que supone ver a Brian Wilson en directo a la vez que asistir a la recuperación de uno de los discos esenciales de la historia de la música rock como es “Smile” pero lo he tratado de sintetizar aquí a la vez que he tratado de hacer un pequeño acto de justicia histórica con uno de mis héroes musicales. ¡Gracias por tu música, Brian!

Fernando Payno

( NOTA: Las declaraciones entrecomilladas de Brian Wilson corresponden a una entrevista mantenida entre éste y la periodista Sylvie Simmons publicada en la revista “Mojo” nº 124 de marzo de 2004 )

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